El manual de Mariana Segura es un clásico y, como tal, tiene que ser leído; el lector podrá encontrar algunas carencias, especialmente en cuanto a los estudios actuales sobre conducta verbal y transferencia funcional; o en lo que respecta a los avances que el laboratorio nos ha proporcionado acerca del seguimiento de instrucciones, de los procesos de reforzamiento o el control contextual. Pero a pesar de eso, de los años pasados, el texto sigue teniendo un valor enorme y es de obligada lectura para cualquier
El manual de Mariana Segura es un clásico y, como tal, tiene que ser leído; el lector podrá encontrar algunas carencias, especialmente en cuanto a los estudios actuales sobre conducta verbal y transferencia funcional; o en lo que respecta a los avances que el laboratorio nos ha proporcionado acerca del seguimiento de instrucciones, de los procesos de reforzamiento o el control contextual. Pero a pesar de eso, de los años pasados, el texto sigue teniendo un valor enorme y es de obligada lectura para cualquier persona interesada en la comprensión de la conducta humana y la actividad clínica. Pocos textos fueron capaces en aquel momento de presentar una práctica clínica rigurosamente científica con un marco conceptual coherente y crítico como lo ha hecho este. Lejos de tratarse de una simple compilación técnica o de un manual al uso, esta obra aparece en un momento en el cual la psicología española estaba perdida entre la confusión epistemológica, el eclecticismo acrítico y el desconocimiento de las bases del análisis de conducta. Lamentablemente poco ha cambiado en el panorama actual en la psicología, no solo en nuestro país sino en el mundo entero. Lo que aquí se plantea no es una revisión de técnicas ni una propuesta superficial de intervención. Es, ante todo, un llamamiento a la recuperación del sentido científico de la psicología, fundado en una sólida comprensión del análisis funcional de la conducta. Las autoras proponen, con gran lucidez, que la práctica clínica no puede desligarse del marco epistemológico que le da sentido, y que sólo una clara combinación de teoría, metodología y aplicación puede sostener una verdadera psicología como ciencia del comportamiento.




















