Me gusta la palabra contratapa, quizás sea solo una impresión de las signicaciones posibles e infinitas de las palabras: Ir a contra pelo, contra corriente, en contra de tapar algo. Todo este libro, y los años de investigación previa, tienen el tinte efectivo y profundo del ir contra la corriente, es desde su semilla y, ante todo, una interpelación y una invitación constante a hacerlo a sus lectores. En tiempos donde todo se ofrece listo para usar, masticado, edulcorado, sobre entendido, repetido ad infinitum, la propuesta y el
Me gusta la palabra contratapa, quizás sea solo una impresión de las signicaciones posibles e infinitas de las palabras: Ir a contra pelo, contra corriente, en contra de tapar algo. Todo este libro, y los años de investigación previa, tienen el tinte efectivo y profundo del ir contra la corriente, es desde su semilla y, ante todo, una interpelación y una invitación constante a hacerlo a sus lectores. En tiempos donde todo se ofrece listo para usar, masticado, edulcorado, sobre entendido, repetido ad infinitum, la propuesta y el sentido de este libro es lo contrario, nos ofrece una mirada que pregunta, que cuestiona y abre interrogantes para que los compartamos alrededor del fuego del encuentro. Es inspirador leerlo, inquieta los paradigmas y permite abrazar la interpelación, es ante todo un libro que nos hace pensar, y esto vale más que cualquier respuesta. Natalia Barrionuevo




















