El psicoanálisis a la luz de la física cuántica.
Ampliar y proponer otra visión a la que uno tiene del psicoanálisis y su técnica terapéutica no significa rechazar lo anterior, ni mucho menos perder el respeto por
El psicoanálisis a la luz de la física cuántica.
Ampliar y proponer otra visión a la que uno tiene del psicoanálisis y su técnica terapéutica no significa rechazar lo anterior, ni mucho menos perder el respeto por lo que uno creyó e hizo. Significa simplemente que la experiencia a uno lo ha cambiado; y cuando digo experiencia, no sólo me refiero a lo aprendido de y con mis maestros y colegas, sino que me refiero –y muy especialmente- a mis pacientes, con quienes me encuentro en un campo que nos une por igual y desde el cual anhelamos superarnos. Es que existen hechos transformadores que (…) llamamos acontecimientos creativos (…) Si hablo de inconsciente cultural no estoy rechazando el inconsciente dinámico individual freudiano; como también si digo interpretar el acontecimiento del encuentro terapéutico no estoy negando la interpretación de la transferencia en la relación terapéutica. Si, inspirado en la nueva visión de la realidad que nos enseña la física cuántica, afirmo que todo tiene que ver con todo, no estoy diciendo que no existen la disociación o la represión (…) [Hay una] energía movilizadora enrome que es el anhelo de ser más con los demás, que trasciende el deseo pulsional. Es importante desarrollar esta idea de anhelo de ser, que parte al diferencial dos realidades; una realidad dada, identificable, objetiva, representada para ser razonada; y otra realidad viva dándose, imposible de ser agotada –o captada perceptual o intelectualmente- por un sujeto observador y pensante.




















