Sabina Spìlrein en 1912, propuso la existencia en el ser humano de una corriente impulsiva de carácter destructivo que se encuentra entrelazada a la corriente sexual
Sabina Spìlrein en 1912, propuso la existencia en el ser humano de una corriente impulsiva de carácter destructivo que se encuentra entrelazada a la corriente sexual y de conservación de la vida. Spilrein detectó poco antes del estallido de la Gran Guerra, el pulso destructivo que anida junto a la vida. Su trabajo La destrucción como causa del devenir recoge este pensamiento. Este libro destaca dicho pulso destructivo en la tendencia en nuestro presente a un mercado sin ley. Sabina Spilrein nace dn 1885 y muere en 1942, en la ciudad rusa de Rostov del Don. Durante diecinueve años estuvo en Europa, siendo paciente del importante hospital de Burgholzli, en Suiza, en 1904.
Su encuentro psicoterpéutico con Jung, que practica en ella el método de Freud, marcó su trayectoria. Spilrein estudiará Psiquiatría y se hará psicoanalista freudiana. La relación de Jung y Freud está atravesada de principio a fin por la figura de Spielrein. Este libro se hace preguntas y relata esta encrucijada triangular en la que Spielrein ocupa distintos vértices. Atrapada en una relación pasional con Jung, donde éste juega sucio con su paciente, se dirigirá a Freud apelando al reconocimiento de la verdad en juego. En 1911, Spielrein publica otro trabajo pionero, la primera tesis propiamente psicoanalítica en torno a la esquizofrenia aceptada por una universidad de medicina. Spilrein es además iniciadora de la práctica del psicoanálisis de niños y escribirá en 1920 un trabajo sobre el lenguaje, primer trabajo psicoanalítico del nacimiento del sujeto a la palabra.




















