La enseñanza del siglo XXI enfrenta un cambio radical en su alcance, metodología y recursos, ya que el escenario humano presenta exigencias y también riquezas antes inexploradas. Este libro propone sistemas operacionales que respetan la realidad humana que funciona como un todo integral y no en
La enseñanza del siglo XXI enfrenta un cambio radical en su alcance, metodología y recursos, ya que el escenario humano presenta exigencias y también riquezas antes inexploradas. Este libro propone sistemas operacionales que respetan la realidad humana que funciona como un todo integral y no en forma atomizada ni disgregada. Isauro Blanco, ya en década de los 90, en un momento en que el concepto de habilidades intelectuales apenas emergía y el enfoque predominante en la educación se centraba en la memorización de contenidos, relegando la importancia del desarrollo integral del individuo, desafió esta noción arraigada al introducir el concepto de aprendizaje profundo, inspirado en las teorías pedagógicas de figuras como Thurstone, Cattell y Guilford. Más que un simple cambio de programa educativo, su propuesta representaba una transformación cultural, donde el énfasis recaía en el desarrollo de habilidades cognitivas, sociales y emocionales.




















