Entender el “silencio” de un niño, la actividad lúdica casi inexistente, la marcha con características particulares, la mirada que “no mira”, o que mira y acompaña la sensación de
Entender el “silencio” de un niño, la actividad lúdica casi inexistente, la marcha con características particulares, la mirada que “no mira”, o que mira y acompaña la sensación de “no estar”, en ocasiones los gritos, la rigidez en la conducta de alimentación, la tendencia a la conducta repetitiva, entre muchos otros síntomas, nos impone a los terapeutas la necesidad de contar con herramientas sólidas en el marco conceptual y en el uso de instrumentos de valoración
Ficha técnica
- Autor/Autora
- Arrebillaga María Elisa
- Año
- 2014
- Páginas
- 200














